este modo disminuye la energía cinética que
se está liberando y, al mismo tiempo, el ries-
go de resultar herido. Por este motivo hay
que ponerse los cinturones antes de poner el
vehículo en marcha, aunque sólo sea para
realizar un trayecto corto.
Asegúrese también de que todos los pasaje-
ros se han abrochado el cinturón. Las esta-
dísticas relativas a los accidentes de circula-
ción han demostrado que llevar puesto el
cinturón de seguridad de forma correcta re-
duce considerablemente el riesgo de sufrir
lesiones graves y aumentan las posibilidades
de sobrevivir en caso de accidente. Los cintu-
rones de seguridad bien puestos aumentan
además el efecto protector de los airbags si
se disparan en caso de accidente. Por este
motivo, en la mayoría de los países es obli-
gatorio utilizar los cinturones de seguridad.
Aunque su vehículo esté equipado con air-
bags, es obligatorio llevar bien puestos los
cinturones de seguridad. Los airbags delan-
teros, por ejemplo, sólo se disparan en algu-
nos casos de colisión frontal. No se disparan
en caso de colisión frontal o lateral leve, coli-
sión trasera, si vuelca el vehículo o en caso
de accidente en el que no se rebase el valor
de disparo del airbag prefijado en la unidad
de control.
Por este motivo, el conductor y los ocupantes
del vehículo tienen que colocarse correcta-
mente el cinturón de seguridad antes de po-
ner el vehículo en marcha.
68
Seguridad
Accidentes frontales y leyes físicas
Fig. 84
El conductor que no lleve puesto el
cinturón de seguridad se verá lanzado hacia
delante.
El ocupante del asiento trasero que no
Fig. 85
lleve puesto el cinturón de seguridad se verá
lanzado hacia adelante, sobre el conductor
que sí lleva el cinturón.
Es fácil explicar de qué modo actúan las le-
yes físicas en caso de accidente frontal: en
cuanto un vehículo se pone en movimiento
se origina, tanto en el vehículo como en los
ocupantes del mismo, una energía denomi-
nada "energía cinética".
La magnitud de la "energía cinética" depen-
de fundamentalmente de la velocidad, del
peso del vehículo y de los ocupantes. Cuanto
mayor sea la velocidad y el peso del vehículo
mayor será la energía que deberá ser "absor-
bida" en caso de accidente.
No obstante, el factor más importante es la
velocidad del vehículo. Por ejemplo, si la ve-
locidad se duplica pasando de 25 km/h
(15 mph) a 50 km/h (30 mph), la energía ci-
nética correspondiente se cuadruplica.
Dado que los ocupantes del vehículo de
nuestro ejemplo no llevan abrochado el cin-
turón de seguridad, en caso de colisión con-
tra un muro toda la energía cinética de los
ocupantes sólo será absorbida por dicho im-
pacto.
Aun circulando a una velocidad comprendida
entre 30 km/h (19 mph) y 50 km/h (30 mph),
las fuerzas que actúan sobre el cuerpo en ca-
so de accidente pueden superar con facilidad
una tonelada (1.000 kg). Las fuerzas que ac-
túan sobre su cuerpo aumentan cuanto ma-
yor sea la velocidad a la que circule.
Los ocupantes del vehículo que no se hayan
abrochado los cinturones de seguridad no
están "unidos" al vehículo. En caso de coli-
sión frontal, estas personas se desplazarán
con la misma velocidad a la que circulaba el